21 de enero de 2015

Cuentos cortos para niños y niñas ¡para ir a dormir o divertirse un ratito!


Somos Ana, Laura y Ainhoa, las tres madres que abrieron el baúl de los cuentos hace ya un tiempo. Un tiempo que nos ha permitido poner letra y dibujos a las historias que inventábamos para nuestros hijos, y que hemos querido compartir con todos vosotros. Más de 60 cuentos cortos para niños que hemos ido publicando cada lunes con sus originales dibujos y que han conseguido llenar el baúl. Sus protagonistas son los animales del bosque y los mellizos Tina y Leo, y leyendo sus vivencias podréis pasar un rato divertido en familia.

Nuestra idea ha sido contar cuentos para dormir. Para que, sabiendo que toca leer el cuento del baúl, el ir a la cama se convierta en uno de los mejores momentos del día. En ese rato en el que, acompañados de la tranquilidad de la noche, tu hijo y tú disfrutéis juntos. Aunque ya nos habéis contado, que también se han convertido en un recurso para los momentos de espera en el pediatra, en la parada del autobús o en cualquier momento del día. Porque un cuento siempre es bienvenido.

Además, como ya sabéis, algunos de nuestros cuentos tienen su versión audio y su lámina para colorear ¡Para poder disfrutarlos de todas las maneras posibles!

Gracias de todo corazón a quienes nos habéis seguido durante el tiempo en el que hemos mantenido nuestra promesa de publicar todas las semanas un cuento nuevo. Y no dudéis en seguir abriendo el baúl. ¡Hay un montón de aventuras esperando!

Ana, Laura y Ainhoa

16 de diciembre de 2014

La jirafa con dolor de garganta

Había comenzado el invierno en la selva, y el frío hacía que los animales se resguardaran en sus cuevas. Todos menos la jirafa, que era muy juguetona y le encantaba salir a comer las hojas más altas de los árboles. 

Y salió el lunes, el martes y el miércoles. Pero el jueves se notaba cansada y empezaba a dolerle la garganta. Su largo cuello se había mojado demasiado con el viento y la lluvia del invierno y se había enfriado. ¡Hasta llegó a tener un poco de fiebre! Así que descansó en su cueva durante dos semanas, hasta que se curó del todo.

Pero durante esos días su abuela jirafa le enseñó a tejer, y así, antes de salir de nuevo a jugar, pudo hacerse una enorme bufanda para proteger su largo cuello del frío. Pero no fue suficiente, tuvo que tejer una segunda,  y luego una tercera… ¡hasta 4 bufandas! Y le quedaron tan bonitas que el resto de jirafas le pidieron que les tejiera también a ellas unas bufandas de muchos colores para protegerse del frío.


Ilustración: Ana del Arenal
Lee cuando quieras este cuento infantil sobre una jirafa