30 de abril de 2012

Una nieve especial

(También disponible como audiocuento)
cuentos infantiles
Había una vez un osito que vivía en una pequeña cueva con la mamá osa y el papa oso. Cuando empezaba el frío el osito y su familia hibernaban en la cueva, durmiendo los días de nieve y frío, para despertarse en primavera con los primeros rayos del sol. 

Antes de cerrar los ojos, el osito siempre le decía a su mamá que le gustaría ver la nieve de cerca, pero no era posible porque en los meses que helaba su familia se resguardaba en la cueva y no salía de ella hasta que fuera comenzaba el calor. 

Pero el día de su quinto cumpleaños, cuando el invierno ya había terminado, la mamá osa quiso darle una sorpresa y hacerle ver la nieve, pero una nieve especial. Por eso, mamá osa compró muchos sacos de harina y les pidió a los pájaros que la desparramaran por todo el bosque. 

Y así, cuando el osito se despertó la mañana de su cumpleaños, vio las copas de los árboles, la hierba y las montañas cubiertas de una hermosa capa blanca que parecía nieve. 

Corriendo fue a contárselo a su mamá… y su mamá le dijo que además era una nieve especial con la que se podían hacer riquísimos pasteles. Y con un puñado de esa nieve, unos huevos y algo de leche le hizo el mejor pastel de cumpleaños que jamás había tenido el osito.

Ilustración: Ana del Arenal

23 de abril de 2012

Las margaritas de Tina y Leo

cuentos infantiles
Tina y Leo son hermanos mellizos. Nacieron el mismo día, van al colegio juntos y tienen los mismos rizos.

Hoy la profesora les ha hablado de la primavera. Ahora Tina y Leo saben que es primavera cuando crecen las flores y empieza a hacer más calor. Ya no tendrán que usar ni bufanda ni guantes.

De vuelta a casa, Papá les ha dicho que van a plantar margaritas en el jardín. ¡Qué emocionante! Papá ha cavado los agujeros, Tina ha echado las semillas y Leo las ha cubierto con tierra.

Tina y Leo se han quedado esperando, pero no ha pasado nada.

Papá les ha explicado que los niños comen para hacerse mayores y las plantas beben agua para crecer. Mamá les ha dado una regadera para que puedan regarlas.

Ha pasado un día, y otro, y otro más… ¡Y ha salido la primera margarita! La primavera ha llegado al jardín de Tina y Leo.

¡Chirbiritas, chirbiritas, qué bonitas margaritas!

Ilustración: Ana del Arenal

20 de abril de 2012

El hipopótamo ya no tiene dientes

(También disponible como audiocuento)

cuentos infantiles


Había una vez un hipopótamo al que le gustaba zambullir sus patas en el charco más grande de la selva y abrir su boca enorme para asustar con sus horribles dientes a los animales que pasaban por allí.

Pero un día algo raro ocurrió. Ningún animal temblaba de miedo cuando veía su boca abierta. “Mmmm, ¿qué le pasa a mi boca?”, le preguntó el hipopótamo a su amigo el cocodrilo. “Que ya no tiene dientes” , le respondió este. “Mmmmmm, ¿se me han caído?”, exclamó asombrado el hipopótamo. “Yo creo que los animales de la selva te los han quitado mientras dormías, para que no puedas asustarles más”, aclaró el cocodrilo. 

Entonces el hipopótamo se enfadó mucho y decidió comprarse unos dientes de tiburón y ponérselos en su enorme boca para dar aún más miedo. Y el primer día que se los puso, en lugar de asustar, vio cómo los animales se reían cuando abría su boca. “Jajaja, ¡qué ridículo un hipopótamo con dientes de tiburón!”, gritaban. “¡Ay qué vergüenza!”, se dijo el hipopótamo.

Y entonces decidió dejar de asustar y  empezar a divertirse y jugar con los animales. Y a todos les invitó a subirse sobre su lomo y les dio un paseo por la charca. “¡Viva el hipopótamo sin dientes!” canturreaban. 

Ilustración: Ana del Arenal